domingo, 22 de septiembre de 2013

Geocronología - O de cómo averiguamos la edad de la Tierra y sus procesos

El título de esta entrada no me ha quedado muy interesante, pero hoy os quiero contar cual fué el proceso (o parte de él) por el que se llegó a conseguir datar la edad de la Tierra y los procesos geológicos que tienen lugar en ella. Y esto creo que si es interesante!

La Geocronología es "la ciencia que tiene como objeto determinar la edad y la sucesión cronológica de los acontecimientos geológicos en la historia de la Tierra" (Wikipedia). Está dividida en Geocronología relativa, que mide unos eventos respecto a otros; más antiguo que, más moderno que, y Geocroología absoluta, que intenta medir la edad absoluta de los eventos, partiendo desde la creación de la Tierra.

Por cierto... la edad de la Tierra es de unos 4470 millones de años. Unos 4500 redondeando. Por si os picaba la curiosidad.
Los métodos de Geocronología absoluta se dividen a su vez en No Radiactivos y Radiactivos.

Me gustaría hablaros, porque me llamó muchísimo la atención cuando lo estudié, de los distintos intentos de datar la edad de la Tierra (Edad total de la Tierra - dentro de los No Radiactivos) que se dieron desde el siglo XVII a principios del XX.

Empezaremos con la Cronología Bíblica Literal. Rondaba el año 1650 cuando el arzobispo irlandés James Usher, hombre muy religioso y que debió leerse incontables veces la Biblia, calculó con fechas exactas el día en el que la Tierra fué creada: el 26 de octubre del año 4004 a.C. ¡Toma! Y la hora con minutos y segundos no la dijo porque ya sería presumir,  y eso no se hace.

James Ussher by Sir Peter Lely
El Arzobispo James Usher. Fuente: Peter Lely, via Wikimedia Commons.

Otro método que probaron fue medir la salinidad de los mares, comparando la sal que recibían los mares con la que tenían en ese momento; si el mar ahora tiene tanta (X) salinidad, y recibe anualmente una cantidad (Y), pues han pasado tantitos (Z) años. Sencillo. Pero... NO. Porque el aporte de sales no es constante, los mares no han sido siempre los mismos y... Éste método lo propuso Sir Edmond Halley en 1715. Ah! Era amigo de Newton, y su apellido es el del famoso cometa, porque el caballero era un astrónomo sobresaliente (Astronomía, Edmond, no Geología, ains).

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Sir. Edmund Halley. Fuente: Wikipedia.
Leonardo da Vinci, genio del renacimiento y mente muy inquieta, también sintió interés por la Geología, e intentó medir la edad de la Tierra midiendo la velocidad de sedimentación del río Po, que pasaba por su barrio. Estimó la edad de la Tierra en 200.000 años. No está mal para el siglo XV. Pero podrías haberlo hecho mejor Leonardo, ¡que inventaste el helicópero y mil cosas más, hombre!

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Leonardo da Vinci. Autorretrato. Fuente: Wikipedia
Con la misma idea, Charles Darwin (sí, el de "El origen de las Especies...") que también era geólogo (sorpresa!), calculó la velocidad de sedimentación de una zona de Inglaterra (imagino que cercana a su casa, claro) y estimó la edad de la Tierra en, por lo menos, 300 millones de años. También hay que decir que tenía un poco de interés personal en esto. Su teoría de la evolución de las especies necesitaba un margen de tiempo para desarrollarse.

Charles Darwin. Fuente: J. Cameron, via Wikimedia Commons
Hubo más intentos de datar la Tierra con la velocidad de sedimentación, y la de erosión, y según nos acercamos en el tiempo al día de hoy, iban acercándose más a la realidad.

También intentaron medir la pérdida de calor de la Tierra. El primero fue Georges Louis Lecrerc, Conde de Buffon. En el año 1779 estimó el tiempo que tardaría una esfera de hierro fundida con el radio de la Tierra en enfriarse hasta su temperatura actual, tomando como referencia esferas más pequeñas y extrapolando. La Tierra, según el Conde, tendría 75.000 años.

William Thomson, Lord Kelvin. Fuente: Wikipedia.
El famoso Lord Kelvin (William Thomson), especialista en el campo de la termodinámica decidió, en 1862, que era capaz de medir la edad de la Tierra empleando la misma teoría que el Conde de Buffon. Como la física y la matemática estaban ya muy avanzadas, pudo estimar no sólo la edad de la Tierra (100 millones de años) si no que decidió también que había sido habitable desde los 20-40 millones de años. No sólo metió la pata hasta el fondo nuestro Lord, si no que frenó todas las investigaciones coetáneas o posteriores al respecto debido a que si él, un tipo tan listo y famoso, decía que eran 100 millones, pues no se hable más.
Ah! Y también debió sentarle a Darwin como un tiro, porque Kelvin postuló esta teoría 3 años después de que se publicase "El origen de las especies..." (1849), y los 100 millones no le daban a Darwin para que la evolución hubiese tenido espacio temporal para ocurrir. Una joya.

Sir George Darwin. Fuente: Mark Gertler (National Portrait Gallery, London), via Wikimedia Commons
Pero no quedaba ahí la bofetada al pobre Charles. Su propio hijo, Sir George Howard Darwin, puede que intentando salvar el honor de su padre, o simplemente por curiosidad científica (era astrónomo) también intentó descifrar el enigma. Habiéndose ya postulado la teoría de que la Tierra y la Luna habían formado parte del mismo cuerpo planetario y se habían separado estando aún fundidas, calculó cuánto habría tardado la fricción mareal (efecto de la gravedad) en frenar la rotación de nuestro planeta y dejarla en las 24 horas que tarda un día. Pues bien, tras numerosos y complicados (imagino) cálculos, llegó a la conclusión de que la Tierra tenía... ¡¡¡100 millones de años!!! ¿Otra vez? Pobre Darwin (padre). Menos mal que al final el tiempo le dio la razón! (en lo de la evolución, con la edad se quedó cortito)

Y hasta aquí los métodos de Geocronología Absoluta de edad total de la Tierra. 

Quiero agradecerle a mis profesores de Geología Histórica, Rocío Giménez y Álvaro García del Departamento de Estratigrafía de la Facultad de Geología de la UCM, que nos contasen todas estos intentos, y mucho más de la historia de nuesro planeta, y que iré colgando en el blog. Espero que os resulten tan interesantes como a mí. 

Gracias por leerme a todos. ¡Espero veros pronto por aquí y que os haya gustado mi entrada!


7 comentarios:

  1. Había oído que Lord Kelvin se "opuso" a la radiactividad porque le fastidiba sus cálculos termodinámicos. ¿Hasta qué punto es verdad?

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    1. Puf... ni idea, pero teniendo en cuenta que por aquella época parece que todos modeaban un poco los datos para que cuadrasen sus teorías, no me parece improbable :D

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  2. ¡Qué interesante, Moi! Espero que nos cuentes como se ha calculado la edad "real" de La Tierra en próximos blogs. Por ahora, el que más me creo es el que da el dato más exacto, ¡el 26 de octubre celebremos el cumple de La Tierra, terrícolas!

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    1. Gracias!! En ello estoy, pronto próxima entrega!

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  3. Hola,

    A mí el que más me convence es el del señor de la Biblia. A fin de cuentas averiguó lo más importante, que la Tierra existe desde hace tanto tiempo que se escapa a lo que una persona puede entender. En ese sentido tanto da que sean cuatro mil o cuatro mil millones de años, en la escala de tiempo de la vida de un ser humano la Tierra es muy vieja.

    Y para saber la hora en la que la Tierra apareció partiremos de que fue antes del primer día, porque al principio Dios creó el cielo y la Tierra y su aliento deambulaba sobre las aguas mientras la oscuridad reinaba en todas partes. Es decir que hubo un tiempo en el que no había horas, pero incluso para Dios y su aliento eso debía ser muy monótono por lo que ese tiempo seguro que fue corto

    Porque "entonces Dios dijo: "Hágase la luz". Y la luz se hizo... y llamó Día a la luz y Noche a las tinieblas. Así hubo una tarde y una mañana: este fue el primer día".

    Por eso como Dios al hacer la luz en el primer día lo primero que puso fue la tarde y después siguió la mañana, tenemos que aceptar que la primera hora que existió en la tierra tuvo que ser las doce del mediodía, y que la Tierra existía desde hacía un breve instante.

    Que la duración de ese tiempo en el que no hubo horas fue muy corta nos lo prueba también el que la historia reflejada para él en la Biblia solo ocupa dos renglones. Como el resto de la Biblia es un tocho enorme, y no digamos ya lo que ocupa la Historia Universal en 12 tomos que tengo en casa, y como en su conjunto entre las dos obras deben comprender unos seis mil años, siglo más, siglo menos, deduciría sin riesgo a equivocarme mucho que los dos renglones tan solo añadirían unos pocos naonsegundos antes del mediodía. Más o menos, para hacernos una idea intuitiva, menos de lo que separa a Fernando Alonso del podio en la mayoría de las carreras.

    Claro está que la hora exacta puede depender de dónde Dios decidiese que ponía el sol. Pero como DIos seguro que para empezar lo puso en el meridiano de Greenwich para que así John Harrison inventase el cronómetro y los ingleses pudieran controlar la navegación transoceánica creo que se puede decir casi con certeza que la creación de la Tierra ocurrió una hora antes en la Península que en Canarias.

    Esto es una situación poco natural, por lo que al parecer nuestro gobierno proyecta ahora atrasar el horario peninsular en una hora, para que la mayoría de los españoles tenga la hora "como Dios manda" (findelacita).

    Miguel Vicente

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  4. Y por si alguien se pregunta por dónde estaba la noche antes de que Dios pusiera la tarde añadirá yo que Dios siempre vive en domingo, que para eso es el día del señor, o sea su día, y no se levanta nunca antes del mediodía porque no tiene que ir a trabajar y le gusta hacer lo que dicta el dicho: "domingo, en la cama te respingo". Por eso,cuando decidió hacer lo del día y las horas lo empezó ya casi a las doce del mediodía, no iba a hacerlo por la mañana, y mucho menos sin que hubiera salido el sol.

    Miguel Vicente

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    1. Gracias Miguel por tu genial comentario, me ha encantado y estoy de acuerdo contigo. Teniendo en cuenta el contexto del arzobispo, sus deducciones fueron impresionantes, y el que más mérito tiene. Espero verte más por aqui!! :D

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